"El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero? Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro? Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él. Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación." (Lucas 16:11-15)

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Existe un dicho que dice: "más sabe el diablo por viejo que por diablo." Cuan cierto es aquello, ya que hoy claramente podemos ver el resultado de esa ventaja que el príncipe de este mundo tiene sobre los hijos de Dios. Aunque claro está también que, como hijos de Dios, tenemos ciertas promesas y privilegios en Cristo Jesús las cuales nos da esperanza y seguridad de que Dios nos proveerá lo suficiente y aun con abundancia a su debido tiempo y según su voluntad. No obstante, hay que tener mucho cuidado de no ser olfateado de aquel "león rugiente" al acercarnos para arrebatarle "la bendición que nos pertenece." Ya que el enemigo no suelta nada sin una pelea; o sea, tal como el pueblo de Israel tuvo que pelear por cada territorio de la tierra prometida, la iglesia de Cristo muchas veces solo puede obtener lo que necesita para llevar a cabo su labor, cuando prácticamente le arrebata las finanzas injustas a Satanás.
Y si vemos como dice: "Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero? Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro? Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas." (Lucas 16:11-13)
Por otro lado hay quienes desean las bendiciones materiales pero no al creador y sustentador de todas las cosas. Lucas 16:13 relaciona las riquezas a un "dios" que sustituye al verdadero Dios. Ya que de ellas emana un poder casi sobrenatural pero perverso, que puede cautivar y transformar al ser humano hacia el mal. Casualmente por eso el diablo en su astucia se ha ocupado de controlar todos los bienes y riquezas que hay sobre este mundo pasajero. Por eso 1ra de Juan 2:15 dice: "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él."
Tomando en cuenta aquella realidad lamentable de las riquezas del mundo y quien es el que las domina, claramente podemos entender la razón por lo cual existe tanta pobreza y miseria en el mundo. De hecho, Jesús en cierta ocasión dijo que al pobre siempre le tendríamos (Marcos 14:7). Obviamente dando a entender que el gobierno del hombre y su sistema e económico ha fallado, y seguirá fallando. Desde que aquella serpiente astuta (Satanás) continúe encabezando la economía mundial, la pobreza e injusticia social continuara sobre el mundo entero.

Indudablemente todo el caos económico que hoy vemos alrededor del mundo, es el resultado de la codicia de unos y la avaricia de otros. La codicia de los que no tienen mucho, envidiando y desean lo que su prójimo tiene; y por otro lado, la avaricia de los que a pesar de que tienen mucho, deseando aun más riquezas y más poder. En ambos casos existe una insatisfacción desmedida en sus corazones, y en ambos casos muchos llegan a amar las riquezas y lo material a tal punto que se predisponen a pagar cualquier precio por obtenerlas. Mas ahí es donde el enemigo se aprovecha de aquella debilidad humana de insatisfacción desmedida para así poder controlar tanto al uno como al otro. Ya que a Satanás no le importa si la persona es rica o pobre, el siempre ha tenido algo que ofrecerle tanto al uno como al otro.
Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. (1 Timoteo 6:9-10)
Según las profecías bíblicas del tiempo final, el dominio de Satanás sobre los gobiernos es obviamente vinculado al dominio de las riquezas. A través de los anos, los gobiernos mundiales han desarrollado específicamente cierto sistema económico que, por ejemplo, hasta cierto punto satisface la "necesidad" humana de la codicia. Obviamente aquello ha sido patentado por el mismo Satanás; aunque claro está, a través de agentes y grupos organizados que sin duda tienen como meta el caos y la destrucción económica mundial par después ofrecer la solución final. Por eso Apocalipsis 13:17 dice que nadie podrá comprar o vender al menos que tenga la marca de la bestia. Evidentemente el plan de Satanás ha sido el de manipular a los gobiernos del mundo por medio de sus "riquezas injustas," y así poder tener un común denominador para resolver el problema "más apremiante de la humanidad," lo cual es en sí otro denominador en común; esto es, "la mala distribución económica."
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